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F. Javier Arenzana Sanagérico, Ph.D.
Licenciado y Doctor en Biología. Asesor científico-técnico en Salud mediante naturopatía científica CSP-NIH.
San Adrián & Pamplona (Navarra) España

638 14 53 09

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Planteamiento inicial

Acidificación y acumulación de tóxicos

Analogía entre el cuerpo humano y un vehículo motorizado

Con el paso del tiempo el cuerpo humano se acidifica como consecuencia del envejecimiento.

En la sociedad actual, este proceso de acelera aún más como consecuencia del estrés personal (adicciones emocionales con familiares o parejas) y/o profesional junto con la exposición al electromagnetismo artificial (televisión, ordenadores, móviles, en especial aquellos con pantallas táctiles...), los tóxicos ambientales, ciertos microorganismos simbioides y otros factores...

Durante millones de años, la evolución biológica ha conseguido adaptarse a la aparición de tóxicos ambientales de origen no humano (meteoritos, terremotos, aparición del oxígeno con las cianobacterias...) de manera increíble como todos sabemos.

El problema con los tóxicos ambientales de procedencia humana, compuestos con actividad estrogénica, metales pesados, drogas, ciertos componentes de algunos medicamentos, etc., es que su crecimiento ha sido exponencialmente tan rápido que, nuestros cuerpos, al igual que el del resto de los sistemas biológicos, no saben eliminarlos y no pueden hacer otra cosa que intentar almacenarlos buenamente como y/o donde pueden (tóxicos liposolubles en grasa e hidrosolubles con retención de líquidos).

Creo que la mejor manera de introducir este concepto de acumulación de tóxicos en nuestro cuerpo y la conveniencia de eliminarlos periódicamente, es estableciendo una analogía entre el cuerpo humano y un vehículo motorizado.

Imaginemos que podemos comprar el modelo de coche que quisiéramos (que es mucho imaginar para la situación económica actual) y que lo hayamos estado utilizando durante 30, 40, 50 o 60 años sin ninguna revisión mecánica para limpiar filtros, ¿cómo estaría el coche?. No hace falta ni responder... El mecánico te diría que lo tiraras y te compraras otro. Pues con la acumulación de tóxicos ambientales de procedencia humana en nuestro cuerpo se plantea una situación similar.

Como no podemos desechar nuestro cuerpo, tras doctorarme en biología en la Universidad de Salamanca y trabajar unos años como investigador en biomedicina, he desarrollado y experimentando en mi propio cuerpo diferentes técnicas y elaborado una serie de tratamientos, de pautas alimentarias y de procedimientos de limpiezas corporales efectivas que nos permiten poner a punto nuestro cuerpo y seguir disfrutando de conducir este vehículo que adquirimos hace años.

— F. Javier Arenzana Sanagérico, Ph.D.

Tributo a los dos Premios Novel de ciencia en España